Caso de éxito: Rehabilitación con poliuretano de fachada, Parque Tecnológico de Bizkaia

El Parque Tecnológico de Bizkaia, el más importante del País Vasco, se inauguró en el año 1985. En 2008, sus 250 hectáreas se repartían entre centros de investigación y empresas multisectoriales, un total de 210, distribuidas en 55 edificios de diferentes dimensiones.

 

Caso de éxito Rehabilitación con poliuretano de fachada, Parque Tecnológico de Bizkaia
Fuente: https://parke.eus/bizkaia/es/

 

Problemática y solución

El cerramiento exterior, constituido por fábrica de ladrillo cara vista y una cámara de aire con panel de lana de vidrio, se mostró insuficiente para combatir la acción combinada lluvia+viento que barría el paramento de éste.

Los trabajos de construcción del edificio 207,  cuyo proceso de rehabilitación nos ocupa, se iniciaron en 1993 y dos años después se encontraba ya en pleno funcionamiento. Con el paso del tiempo sería necesaria una importante rehabilitación de su fachada, en la que la elección del poliuretano se mostró como la solución más eficiente y duradera para impermeabilizarla y aislarla correctamente.

 

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Una rehabilitación indispensable para una patología grave

El edificio 207 se diseñó con una fachada cuyo cerramiento exterior estaba constituido por fábrica de ladrillo cara vista de 12 cm de grosor, una cámara de aire con panel de lana de vidrio y cerramiento interior de fabrica de ladrillo hueco doble de un espesor de 9 cm.

Los huecos de las ventanas contaban con un alfeizar interior de rasilla cerámica forrada con tablero DM de 22 cm de espesor. Este contaba con las mismas características que los forros interiores de los dinteles de carpintería completados con un angular de acero laminado y las mochetas exteriores formadas por ladrillo de hueco doble.

Por último, las ventanas y demás elementos de carpintería, todas de aluminio anodizado, fueron colocadas directamente sobre la fábrica de ladrillo, selladas con silicona neutra y con los ensamblajes a ras del paramento exterior del ladrillo visto. Precisamente, en todos los paramentos de la fachada donde aparecían estos ensamblajes de la carpintería metálica se concentraron buena parte de las filtraciones de agua de lluvia. A lo cual había que añadir la climatología vasca. Las precipitaciones, además de frecuentes, se ven acompañadas de rachas de viento que pueden llegar a provocar la caída prácticamente horizontal del agua. Sumado todo ello se aumentaba el riesgo y posibilidad de creación de condensaciones de agua y humedades.

 

Análisis de la sección constructiva de la fachada

Un análisis de la sección constructiva de la fachada permitió detectar la falta de impermeabilización en sus puntos de encuentro con los dinteles de las carpinterías. De la misma forma, se observó que los pies verticales del ensamblaje de aluminio no presentaban tapas de cerramiento en los perímetros superiores e inferiores. De esta forma, cuando la acción combinada lluvia+viento barría el paramento de ladrillo caravista, el agua se filtraba a través del las llagas de la fachada y de los propios canales de absorción del ladrillo, discurriendo entre los huecos del material cerámico y del propio mortero de agarre.

 

Caso de éxito: Rehabilitación con poliuretano de fachada, Parque Tecnológico de Bizkaia

 

Poliuretano proyectado en una fachada ventilada, una solución inmejorable

El proyecto de rehabilitación de la fachada elaborado por el estudio de ingeniería de edificación, propuso la construcción de una nueva fachada ventilada. De esta manera, se conseguía facilitar un revestimiento y un sellado al agua de lluvia de los paramentos existentes, proyectando una capa de 5 cm de espuma rígida de poliuretano. Dicho material se extendia como una película uniforme sobre el ladrillo, proporcionando una solución idónea a problemas como el que se planteaba en este caso.

Cumple todos los requerimientos del Código Técnico de la Edficación (CTE) referidos a estanqueidad, resistencia a la fisuración, adherencia, permeabilidad y estabilidad física y química. Además, permite la transpiración del cerramiento y hace innecesarias las barreras al vapor. Esto es algo que posibilita la reducción de las posibilidades de aparición de patologías relacionadas con la higiene. De esta forma aumenta, por consiguiente, la salubridad y el confort del edificio para sus ocupantes.

La naturaleza sintética y duroplástica del poliuretano y su composición, le conceden unas propiedades de aislamiento térmico que pueden llegar a ser un 25% superiores a las de otros materiales utilizados con esta finalidad. Al ser un producto impermeable de celda cerrada, el poliuretano tiene una vida útil de más de 50 años. En muchos casos, puede superar el tiempo de servicio del edificio.

La calidad del poliuretano está garantizada al ser el único aislante con doble certificación: la del producto y la de su instalación en cada caso.

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