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‘Aislar y rehabilitar, claves para un futuro sostenible’, un reportaje de CIC Arquitectura con la colaboración de IPUR

Representantes de las asociaciones del sector del aislamiento y la impermeabilización echan en falta un plan de rehabilitación de edificios y el estímulo público y privado para este mercado, así como un impulso de campañas informativas para despertar la conciencia del usuario final

A la espera de la entrada en vigor de diversos reglamentos y normativas europeos que  fomenten la actividad constructora, y aprovechando el auge de la construcción sostenible y la apuesta generalizada por la rehabilitación, los agentes del sector de aislamiento e impermeabilización vislumbran oportunidades de crecimiento. Al margen de este optimismo, tanto la Industria del Poliuretano Rígido de España como el resto de asociaciones, echan en falta un plan de rehabilitación de edificios y el estímulo público y privado para este mercado, así como un impulso de campañas informativas para despertar la conciencia del usuario final respecto a las ventajas que ofrece la instalación de soluciones aislantes.

 

A continuación, reproducimos la transcripción íntegra del reportaje ‘Aislar y rehabilitar, claves para un futuro sostenible‘, de la revista CIC Arquitectura con la colaboración de IPUR:

 

 Caída de la demanda y ausencia de financiación y de medidas públicas de estímulo tanto a nivel económico como normativo. Así resumen las principales asociaciones del sector del aislamiento y la impermeabilización la situación que atraviesa este mercado en nuestro país,  donde el descenso de la construcción de viviendas de obra nueva ha llegado a situarse en el 90% respecto a los valores máximos, según indican desde la Asociación Española para la Calidad Acústica (Aecor). Transmitiendo el sentimiento conjunto del sector, la secretaria general de la Asociación de Fabricantes Españoles de Lanas Minerales Aislantes (Afelma), Mónica Herranz, explica que el mercado de aislamiento e impermeabilización padece “las mismas tensiones que el resto de los sectores que integran la construcción y está afectado por las mismas circunstancias críticas de la obra nueva y la rehabilitación”. Sin embargo, los fabricantes de materiales aislantes y de impermeabilización ven un sendero abierto en la rehabilitación que, a pesar de que todavía representa una pequeña parte de la actividad edificatoria en España y muy lejana de la media del 25% alcanzado en la Unión Europea (UE), “debe jugar un papel determinante en la recuperación de la construcción en general y en el sector del aislamiento en particular”, asegura Herranz.

 

Según datos del Colegio de Aparejadores de Madrid (Coam), en la Comunidad de Madrid, por ejemplo, más de 400.000 viviendas tienen más de 50 años y sufren deficiencias estructurales, funcionales o de habitabilidad, además de mostrar la necesidad de mejorar su rendimiento energético, pues entre el 20% y el 30% de la energía que se consume en España procede del interior de los edificios. “Estos factores, unidos a una creciente conciencia social, hacen que la mejora de la envolvente sea un sector con gran potencial de crecimiento y con un papel clave para hacernos más competitivos”, explica el director del Gabinete Técnico del Coam, Javier Méndez.

 

 

Unión para la construcción eficiente

Según los datos derivados del E4, el aislamiento genera un ahorro a lo largo de su vida útil de 18.000 Ktep, lo que significa que multiplica por cuatro el conseguido con el Plan Renove de Electrodomésticos y por tres el obtenido con la mejora de instalaciones y la iluminación, tal y como resalta Herranz, quien considera que el aislamiento es “con diferencia” la medida más rentable, duradera y eficaz de entre todas las medidas posibles para hacer una edificación sostenible, al reducir el consumo energético hasta un 50%. Por su parte, Carlos Rodero, miembro del Comité Técnico de Aecor, define el aislamiento como “producto clave” para la eficiencia energética de edificios, industrias y equipos, destacando su Ciclo de Vida ya que “para unas emisiones de 100 durante los procesos de fabricación, transporte e instalación, se ahorran del orden de 50.000; es decir, el aislamiento nos ‘devuelve’ durante su uso (en un edificio se considera 50 años de utilización) 500 veces las emisiones producidas hasta su instalación”.

 

 Desde la Asociación de la Industria del Poliuretano Rígido en España (IPUR) consideran que el sector del aislamiento, como piedra angular de la eficiencia energética de los edificios, tiene futuro a medio y largo plazo basado en tres grandes pilares que, a su vez, coinciden con las tres grandes líneas de actuación del Plan de Ahorro y Eficiencia Energética 2011-2020 del Ministerio de Industria y el Idae: la promoción de edificios de energía casi cero, la rehabilitación energética de la envolvente y la promoción de las calificaciones energéticas altas (A y B). En este sentido, el conjunto del sector fomenta y promueve los beneficios de la construcción sostenible y desarrolla continuamente soluciones constructivas que se adaptan a las necesidades de las edificaciones. Además, tal y como explica Méndez, el mercado de aislamiento e impermeabilización ha contribuido al desarrollo de los edificios eficientes energéticamente, “sofisticándose mucho y logrando importantes avances en muy poco tiempo”. A modo de ejemplo, indica el uso de nuevos materiales con mejores características aislantes o el empleo de nuevas herramientas y aplicaciones informáticas para los profesionales, como el diseño paramétrico.

 

La certificación ha sido otra de las apuestas del sector en relación con la construcción sostenible. Así, según Méndez, la certificación ha servido como vía para constatar los avances alcanzados y “cada vez hay más sellos medioambientales y certificaciones de calidad en el mercado, y las empresas del sector están haciendo grandes esfuerzos para hacer evolucionar sus productos y conseguir estas acreditaciones”.

 

 

Columna vertebral de una rehabilitación sostenible

 La mejora de la envolvente es, tal y como asegura Méndez, “la columna vertebral de una rehabilitación sostenible”, puesto que paredes, techo y suelo pueden ser culpables de demandas elevadas que pueden llegar al 50%, producidas por las pérdidas de energía en una vivienda mal aislada. La rehabilitación sostenible como vía de escape para el sector del aislamiento e impermeabilización es una realidad; sin embargo, las cifras demuestran lo lejos que está España de implantar la rehabilitación para recuperar la actividad de la construcción.
Según datos de Afelma, el número de visados de obras de reforma en viviendas y edificios (63.000) en 2011 experimentó una caída del 14% respecto al año anterior. “Para hacernos una idea de la magnitud de la tarea pendiente, basta decir que el último plan aprobado de rehabilitación térmica de la envolvente de la Comunidad de Madrid está dotado con 5,2 millones de uros y beneficiará a 500 edificios. En contraste con esta cifra hay que señalar que en esta región hay más de 508.000 viviendas construidas con deficiencias térmicas, por lo que la medida es positiva, pero la ayuda apenas llegará al 0,098% del total del parque necesitado de rehabilitación”, explica Herranz.

 

En definitiva, fabricantes y asociaciones del sector coinciden en el potencial de la rehabilitación, y más concretamente de la rehabilitación sostenible, para el desarrollo de proyectos de aislamiento e impermeabilizaciónen nuestro país. Tal y como apunta Herranz, “la rehabilitación es algo más que el argumento para la recuperación del sector; su  trascendencia como palanca de sostenibilidad de la edificación es indudable y desde ahí es innegable su contribución para reducir la dependencia energética nacional”. Según indican desde la Asociación Nacional de Poliestireno Expandido (Anape), tanto los instaladores como los fabricantes de materiales aislantes “somos los que estamos intentando impulsar la concienciación sobre la importancia de la rehabilitación sostenible”, aunque también resalta que las comunidades autónomas, por su parte, “podrían hacer mucho más a este respecto, aumentando la comunicación y la formación a todos los niveles”.

 

 A pesar de esta apuesta decidida por parte del conjunto del sector, fabricantes e instaladores se enfrentan a un importante hándicap relacionado con el desconocimiento por parte del usuario final, que no tiene conciencia acerca de la importancia de las soluciones de aislamiento y de cómo la inversión en este tipo de rehabilitaciones se amortiza a medio plazo gracias al ahorro energético. Por ello, desde Afelma consideran que es preciso potenciar la cultura ciudadana sobre la rehabilitación en pro de la calidad, es decir, de la mejora térmica, acústica y de protección pasiva contra el fuego en los edificios. Dado el escaso conocimiento del usuario final, Rodero insta a las instituciones del Estado, autonomías, ayuntamientos, asociaciones empresariales y empresas a “dar a conocer la gran eficacia de medidas de aumento de la eficiencia en las envolventes de los edificios”. Por su parte, Ipur señala que, además de la comunicación por parte de las administraciones públicas, lo que el usuario necesita es información práctica, ejemplos de casos reales y experiencias de otros usuarios, que en definitiva es “la forma más razonable de crear conciencia social”.

 

Por otro lado, la secretaria general de Afelma también reclama el establecimiento de un marco normativo que impulse la rehabilitación sostenible. Según Herranz, “este marco debe elaborarse con urgencia porque la rehabilitación será la piedra angular sobre la que gire la recuperación de la construcción en los próximos años”. Además, destaca la necesidad de un plan nacional, liderado por el Gobierno y que canalice las ayudas y que aúne los esfuerzos públicos y privados para impulsar el mercado de la rehabilitación en España.

 

 

Por una huella ambiental mínima 

 La dependencia energética exterior de España es casi del 80%, frente al 50% de la media de la UE, signo de que las políticas europeas apuesten claramente por la eficiencia y la sostenibilidad en todos los niveles de producción. La industria del aislamiento y la impermeabilización basa sus innovaciones en este ámbito, de forma que las novedades que presentan los fabricantes de este sector vienen de la mano de materiales elaborados a partir de otros reciclados, disminución del uso de algunos productos químicos como cuerpos orgánicos volátiles y formaldehídos, productos que precisan para su elaboración un menor consumo de agua, maderas clasificadas, membranas aplicadas por proyección con excelente respuesta a raíces y microorganismos, etc., según explican desde el Coam.

 

Por su parte, Rodero asegura que las novedades en aislamiento e impermeabilización se dirigen a productos fáciles de instalar y muy eficientes en sus características, con el objetivo de cumplir las expectativas de los instaladores. Y añade que “el portfolio de productos de las empresas fabricantes presenta productos adaptados a cada necesidad, tanto en el campo edificatorio como en el industrial o de equipamientos”.

 

 

Normativa para un cambio radical

Las novedades normativas constituyen el día a día de los técnicos del sector. Así lo asegura Méndez, que hace referencia al esperado Real Decreto de Certificación Energética de Edificios Existentes –que entrará en vigor el 1 de enero de 2013–, así como a una revisión del Código Técnico de la Edificación (CTE) que incorpore las actuaciones de rehabilitación. En este sentido, desde IPUR resperan que esta reforma tenga en cuenta, además, las necesidades del proceso rehabilitador “que se diferencian notablemente de la obra nueva”. Por su parte, Herranz recuerda que “deberíamos haber tenido en 2011 una revisión del DB-HE1 del CTE para mejorar los requisitos obsoletos de la envolvente y establecer exigencias para las rehabilitaciones, pero no hay ni un borrador”, únicamente algunas comunidades autónomas han tomado alguna medida en rehabilitación sostenible pero “no es suficiente”.

 

Sin embargo, los cambios más sustanciales llegarán de la mano de las directivas y reglamentos europeos que afectarán al sector español. Tal y como explica Rodero, estas normas europeas para toda la UE “tienen ya años de aplicación y son, por tanto, conocidas y aplicadas por los profesionales implicados; el año que viene, 2013, tendremos como novedad que la Directiva de Productos de Construcción pasa a ser un Reglamento de Productos de Construcción y éste añadirá algunos documentos nuevos que enriquecen la información y garantías técnicas de los productos”. Entre las modificaciones que acarreará la entrada en vigor de este reglamento, prevista para julio del año próximo, destacan “cambios significativos en la fabricación y distribución de materiales de construcción, debido a la tipología de documentación y las medidas de comprobación que los técnicos debemos emplear para su uso y recepción en las obras”, asegura Méndez. “Todas las novedades normativas en el ámbito de la UE y de España nos llevan, con el horizonte cada vez más próximo de 2020, a que los edificios deben ser de ‘Energía Casi Nula’, lo que significa una enorme reducción de la demanda (reducción por diez de la demanda real media actual); en este sentido, las actuaciones sobre la envolvente se convierten en una necesidad urgente si queremos alcanzar el horizonte mencionado”, concluye Rodero.

 

Respecto a las certificaciones voluntarias, desde Anape apuntan como novedad la certificación Aenor para Sistemas de Aislamiento Térmico por el Exterior (Sate), una certificación con la que “el instalador o sistemista que compra poliestireno expandido (EPS) tiene la garantía de que el producto cumple con los niveles de propiedades necesarias para un resultado con garantías en una aplicación tan expuesta como ésta”.

 

 

Un futuro “rehabilitador” para el sector

Fabricantes, instaladores y distribuidores de materiales aislantes y de impermeabilización se enfrentan a un futuro lleno de retos. Para Rodero, el mayor de ellos es “conseguir que la rehabilitación y puesta al día en términos de eficiencia energética del parque de viviendas existentes sea una realidad tangible”, y una forma de activar la actividad es, según Rodero, “ligar a la Inspección Técnica de Edificios (ITE) la obligatoriedad de colocar aislamiento cuando tengan que renovarse los acabados exteriores de fachadas y cubiertas por motivos de mantenimiento o estética, saneando hasta el material portador o se deba renovar la impermeabilización”.

 

A todo ello, hay que sumarle la necesidad que presenta el conjunto del sector de llegar al usuario final, el desarrollo y establecimiento de un marcho normativo estable y favorable y un sector capaz de adecuarse a estas novedades. En opinión de Méndez, para superar estos retos “es necesario que todos los agentes, desde los profesionales hasta las administraciones públicas, aunemos esfuerzos”. Para IPUR, dar solución a la financiación de las obras de rehabilitación de edificación residencial es el principal desafío con el que se encuentra hoy en día el sector de aislamiento e impermeabilización. Según los  representantes de Anape, el mercado del aislamiento debe amoldarse a la nueva “industria de la construcción”, adaptándose “al nuevo volumen de la misma y a las exigencias de diferenciación entre productos y servicios, que harán que solo sobrevivan los que sepan dar un valor añadido a su oferta”.

 

Ante este panorama, las perspectivas que muestra el sector ante el futuro son realistas, aunque con algún ápice de optimismo. En esta línea, Rodero asegura que “la obligatoriedad de alcanzar en 2020 la eficiencia energética de ‘Energía Casi Nula’ nos permite ser optimistas”; sin embargo, señala que los problemas a corto plazo en la puesta en marcha de acciones eficaces pesan “como una losa en el sector”, por lo que “la economía española debe despejar cuanto antes todas las dudas surgidas y es probable que algunas empresas no logren sobrevivir”.

 

Igual de realistas se muestran desde el Coam, quienes consideran como objetivo a corto plazo la recuperación del crecimiento a través de la renovación del parque inmobiliario y, a largo plazo, “todos los agentes de la construcción y la sociedad en su conjunto debemos definir y consolidar un nuevo modelo que equilibre calidad y habitabilidad, sostenibilidad y eficiencia en el uso de los recursos naturales; en definitiva, un modelo más saludable para todos”, explica Méndez.

 

Teniendo en cuenta la situación económica de España como condicionante para el desarrollo de este y otros sectores de actividad, las previsiones “no dibujan un panorama esperanzador; no obstante, éste no puede ser un tiempo perdido”. Así opinan desde Afelma, quienes entienden que este período “hay que aprovecharlo en converger con Europa en exigencias normativas mediante la modificación del CTE, en su apartado térmico, acústico y de seguridad contra incendios”.

 

A continuación puedes consultar el artículo original de CIC Arquitectura:

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